sábado 07 de noviembre de 2026 - Edición Nº2894

Fútbol Femenino | 7 nov 2026

Selección Argentina

Betina Soriano, la cordobesa que combina la vocación policial con el fútbol de elite

La historia de Betina Soriano combina dos vocaciones que parecen transitar caminos diferentes: el fútbol y la carrera policial. Antes de disputar la Copa América femenina 2025 en Ecuador, donde la Selección argentina obtuvo la medalla de bronce, la cordobesa comenzaba sus jornadas a las 7 de la mañana con el uniforme de la Policía de Córdoba y las terminaba por la tarde entrenando en Belgrano. Cabo primero de la fuerza, fue una de las 23 futbolistas convocadas por Germán Portanova para representar al país en el certamen continental.


Nacida y criada en el barrio San Vicente de Córdoba, Soriano comenzó a jugar en Belgrano a los 12 años y rápidamente se destacó hasta llegar a las selecciones juveniles. Integró los planteles Sub-17 y Sub-20, con el que disputó los Juegos Panamericanos de 2011 y el Mundial de la categoría en 2012. Sin embargo, en 2015 decidió alejarse del fútbol para priorizar su estabilidad laboral y personal, en un contexto en el que la disciplina femenina todavía estaba lejos de alcanzar la profesionalización. Fue entonces cuando ingresó a la Policía de Córdoba, donde llegó al grado de cabo primero y desarrolló tareas administrativas y de seguridad.

Su vínculo con la pelota pudo más y en 2019 decidió regresar a las canchas. Pasó por Talleres, tuvo una experiencia internacional en el Sporting San José de Costa Rica en 2021 y posteriormente volvió a Belgrano, donde fue una de las protagonistas del ascenso del equipo. Ese mismo año recibió una convocatoria a la Selección argentina, aunque cuestiones administrativas le impidieron viajar. La revancha llegó en 2025, cuando finalmente integró la delegación nacional que disputó la Copa América. Argentina alcanzó las semifinales, cayó ante Colombia por penales y luego derrotó a Uruguay en la definición por el tercer puesto, resultado que también le permitió clasificarse a los Juegos Panamericanos de Lima 2027.

Para sostener ambas actividades, Soriano contó con el acompañamiento de sus superiores y compañeros de la fuerza, que respaldaron su participación en el seleccionado nacional. Su rutina laboral comenzaba a las 7 y finalizaba a las 14.30, mientras que desde las 15.30 hasta las 18.30 entrenaba en el club. A su regreso de Ecuador, recibió un reconocimiento institucional por parte de la Policía de Córdoba, en un acto que contó con la presencia del ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros. Su recorrido se convirtió en una historia de perseverancia, compromiso y superación, con dos uniformes y una misma pasión.

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