miércoles 29 de julio de 2026 - Edición Nº2793

Hockey | 28 jul 2026

Mundial Masters 2026

El seleccionado masculino +55 quiere convertir la experiencia en un salto hacia la cima en el Mundial de Hockey Masters

El seleccionado argentino masculino +55 se prepara para afrontar una nueva aventura internacional en el Mundial de Hockey Masters de Brasschaat, Bélgica, una competencia que reunirá a 19 países y que pondrá a prueba tanto la calidad deportiva como la resistencia física de jugadores que siguen encontrando en el hockey una llama imposible de apagar. Como un viejo barco que conoce cada oleaje pero nunca deja de emocionarse antes de zarpar, el equipo dirigido por Matías Zubeldía llega con experiencia, ilusión y una ambición clara: volver a pelear en los puestos de privilegio. Antes de emprender viaje hacia Bélgica, Diego Saraceno y Roberto de Vilmar dialogaron con Rugido Sagrado, el único medio argentino que estará presente en la competencia, y compartieron sus sensaciones, expectativas y objetivos de cara al torneo.


Argentina debutará el 7 de agosto frente a Inglaterra, descansará el 8, enfrentará a Japón el 9, a Irlanda el 10 y cerrará la fase inicial ante Chile el 12. Un recorrido que, sobre el papel, aparece accesible, aunque nadie dentro del plantel se permite mirar más allá del próximo partido. “Somos conscientes de los rivales que vamos a enfrentar. Creemos que es una zona bastante accesible para poder avanzar a la siguiente instancia”, analizó Diego Saraceno. Sin embargo, rápidamente bajó cualquier exceso de confianza: “Con Chile ya hemos jugado. Irlanda e Inglaterra pueden ser rivales más duros por su tradición en hockey. Japón quizás no tenga una tradición tan antigua en este deporte, pero los partidos siempre hay que jugarlos”.

 

El debut frente a Inglaterra inevitablemente genera una carga simbólica para muchos argentinos. Sin embargo, Saraceno prefiere quitarle peso a la historia y enfocarse en el presente: “Sé que para mucha gente es un partido especial. Cuando comenté que debutábamos contra los ingleses, muchos reaccionaron enseguida. Yo lo tomo como un partido de hockey y lo voy a encarar de esa manera. Todo lo que pasó en la historia está aparte. El que está enfrente es un jugador de hockey”.

 

El formato del torneo aparece como un laberinto con distintas puertas de acceso a las etapas decisivas. Con 19 equipos en competencia, cada punto puede valer oro. “Es un torneo medio raro porque participan 19 equipos. La idea es superar esta primera etapa para poder avanzar y después ver con qué nos encontramos. Habrá que estar atentos a los puntos, la diferencia de gol y todos los criterios que definan las posiciones”, explicó.

 

La vara deportiva quedó alta luego del tercer puesto obtenido en 2024, una medalla que hoy funciona como faro y exigencia al mismo tiempo. “La idea es tratar de llegar ahí o incluso un poco más arriba. Sabemos que hay selecciones muy fuertes como Australia, Holanda y Alemania. Hay que ir partido a partido y ver cómo se desarrolla el torneo”, sostuvo Saraceno.

 

En el banco argentino estará Matías Zubeldía, quien asumió la conducción técnica tras la salida del entrenador anterior. Como un ajedrecista que adapta cada movimiento según el rival, el nuevo conductor ya dejó su impronta. “Es una persona que ve muy bien el hockey. No se casa con un solo sistema de juego. Según el rival y el partido irá adaptando la propuesta”, señaló Saraceno. Su compañero Roberto de Vilmar coincidió con esa mirada y destacó algunos de los conceptos trabajados durante la preparación: “Nuestro entrenador hace hincapié en que tratemos de tener mayor control de pelota y ser un equipo bien compacto, además de practicar mucho las jugadas fijas, por ejemplo el córner corto”.

 

El plantel argentino se presenta como una maquinaria construida a partir del conocimiento mutuo. Las piezas encajan porque llevan años compartiendo experiencias dentro y fuera de la cancha. “Somos un grupo que se conoce desde hace varios torneos. Sabemos cuáles son las virtudes y las debilidades de cada uno. Tenemos una defensa firme, un buen mediocampo y una delantera interesante”, explicó Saraceno. Lejos de apostar a la desesperación, Argentina buscará construir sus partidos con paciencia. “No somos un equipo que vaya al ataque de manera desesperada. Tratamos de ser pacientes y avanzar poco a poco. Tenemos jugadores rápidos, habilidosos y también otros más fuertes físicamente. La variedad de características es una de las fortalezas del equipo”, agregó De Vilmar.

 

Roberto habló sobre la exigencia de los rivales: “El nivel de los equipos va a ser muy competitivo. Todos estos equipos europeos tienen muchas facilidades y van a ser de riesgo. Pero el momento más difícil del torneo va a ser el desgaste físico; entre algunos partidos no vamos a tener ni 24 horas de descanso”.

 

A los 55 años y más, el cuerpo habla con una sinceridad imposible de ignorar. Las molestias aparecen, las recuperaciones son más lentas y cada entrenamiento exige planificación. “El cuerpo empieza a pasar factura. En mi caso, la rodilla derecha es el principal problema. Arrastro una lesión desde hace años y hasta tuve que operarme antes de jugar un torneo en España”, confesó Saraceno. Pero cuando la bocha empieza a rodar, los dolores quedan en segundo plano: “Una vez que entrás a la cancha tratás de dar todo, aunque no tengas energía. Siempre la terminás sacando de algún lado”.

 

De Vilmar cerró con una reflexión que resume el espíritu de toda una generación: “Todo tiene fecha de vencimiento en la vida, no hay forma de escapar, pero nosotros tratamos de estirarlo lo más posible. Con buena gente y con buen compañerismo inspira a seguir adelante”.

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