viernes 05 de junio de 2026 - Edición Nº2739

Fútbol Femenino | 4 jun 2026

La selección femenina de Afganistán vuelve a escena tras años de exilio y resistencia

La historia de la selección femenina de fútbol de Afganistán está marcada por la resiliencia de sus jugadoras frente a un contexto de persecución y restricciones. Entre ellas se encuentra Fatima Yousufi, arquera que debió abandonar su país tras el regreso de los talibanes al poder en 2021, cuando fueron prohibidos todos los deportes femeninos y las futbolistas se vieron obligadas a ocultarse para proteger su seguridad.


Antes de ese cambio político, las jugadoras afganas habían logrado abrirse camino en el deporte gracias a su esfuerzo personal y al apoyo de sus familias. Sin embargo, la nueva realidad las privó de la posibilidad de estudiar, competir y representar oficialmente a su país. Tras una compleja operación de evacuación, trece integrantes del seleccionado se radicaron en Australia, donde continuaron entrenándose con la esperanza de volver a competir internacionalmente.

Ese objetivo comenzó a tomar forma en abril de este año, cuando la FIFA otorgó a la selección femenina afgana la elegibilidad para participar nuevamente en competencias internacionales. La medida representó un avance significativo para un equipo que llevaba años luchando por recuperar su reconocimiento, mientras la federación de fútbol de Afganistán continúa sin reconocer oficialmente al plantel femenino.

Actualmente, 23 futbolistas forman parte del programa Afghan Women United y participan de un campamento de entrenamiento en Auckland, Nueva Zelanda. Allí disputarán una serie de encuentros frente a un combinado de las Islas Cook, en una nueva etapa de preparación para el regreso a la competencia internacional. Meses atrás, el equipo había participado en el torneo amistoso Unite, donde consiguió una victoria frente a Libia.

Las jugadoras se encuentran hoy distribuidas en distintos países, principalmente en Australia, Europa y Estados Unidos. Bajo la coordinación de la entrenadora Pauline Hamill, el grupo mantiene un proceso constante de identificación de talentos y concentración de futbolistas para sostener el proyecto deportivo. Su último partido oficial en una competencia reconocida se remonta a 2018.

Más allá de los resultados deportivos, el equipo se ha transformado en un símbolo de representación para las mujeres y niñas afganas. Muchas de sus integrantes enfrentaron durante años obstáculos sociales, amenazas y limitaciones para practicar fútbol. Desde el exilio, continúan desarrollando sus carreras deportivas y académicas, mientras buscan visibilizar la situación de las mujeres en Afganistán y convertirse en referentes para las futuras generaciones de futbolistas del país.

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