viernes 01 de marzo de 2024 - Edición Nº1913

Discapacidad | 19 ene 2024

"Hay equipo", una fotogalería que visibiliza y fomenta el deporte adaptado en Argentina

Competencias de atletismo para personas ciegas, tenis de mesa y básquet en silla de ruedas, natación, golbol -deporte que se juega con una pelota con cascabel- son algunas de las imágenes en blanco y negro que forman parte del trabajo de investigación realizado por el fotógrafo y periodista deportivo Pablo Dondero, quien decidió crear una fotogalería virtual accesible que visibiliza y promueve el deporte adaptado en Argentina -de forma competitiva y recreativa- a través de la historia de 20 deportistas con discapacidad que hacen eje en la inclusión.


"En el año 2012, previo a los Juegos Olímpicos de Londres, me di cuenta de la escasa cobertura mediática que solían tener los Juegos Paralímpicos. Por eso, empecé a investigar primero y a contactarme con distintos deportistas para poder fotografiarlos y conocer sus historias", remarcó Dondero, creador de "Hay Equipo", el sitio web diseñado con estándares internacionales y nacionales de accesibilidad que garantiza su navegabilidad para todas las personas, "independientemente de sus conocimientos, habilidades físicas, cognitivas y perceptivas".

"Mi intención fue registrar distintos deportes recreativos y de alto rendimiento para apoyar a su difusión, siempre poniendo el foco en el deporte, no en la situación de discapacidad", aclaró el fotorreportero.

Tras registrar acontecimientos deportivos relevantes como los Juegos Juveniles Parapanamericanos en Buenos Aires de 2013 y los Paralímpicos de Río de Janeiro 2016, como otros recreativos entre 2012 y 2016, creó la galería virtual con el apoyo del programa de Impulso Cultural del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el mecenazgo de Banco Galicia. "El objetivo es que las fotos queden siempre disponibles, se puedan ir agregando cada vez más imágenes y sumar entrevistas audiovisuales", indicó Dondero, que también es Licenciado en comunicación audiovisual de la Universidad nacional de San Martín y fotógrafo de la secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Como parte de este trabajo documental, el autor dijo que busca fomentar la idea del deporte como un espacio social "donde se conjuga el goce, la participación, el respeto por la diversidad y la convivencia ciudadana".

Una de las retratadas es Daniela Giménez, tiene 31 años, que nació en Resistencia (Chaco) y nada desde los cinco años. Su primer torneo fue a los 11 y, tras participar de otros a nivel competitivo, llegó a formar parte de los juegos paralímpicos de 2016, donde participan cerca de los 10 mejores del mundo de cada disciplina deportiva. Daniela nació sin una mano y, en una época donde escaseaba la información sobre derechos de personas con discapacidad y sus posibilidades, a sus padres les dijeron que su hija "iba a ser dependiente de alguien toda mi vida".

"Por suerte no se quedaron con eso y se apoyaron mucho en personas que fomentaban mi independencia, les recomendaron que hiciera deporte pero que fuera individual era bastante importante, para que me pusiera yo sola los límites físicos; comencé natación y empecé a competir en cuanto me empezó a ir bien y no paré", relató la deportista.

Según contó, "el deporte adaptado no cambia y cambia, porque el reglamento es exactamente el mismo pero se adapta y existen códigos de excepción, que dependiendo de la discapacidad o patología que tengas, estás exceptuado de hacer algo que dice el reglamento".

También la historia de Gabriel Cópola forma parte de la galería visual. Tiene 39 años, es licenciado en Educación física y magister en Gestión de la Educación Superior, trabaja como docente universitario y coordina un espacio socio-laboral en un hospital nacional. Un siniestro vial le provocó una fractura de columna y lo dejó como secuela una paraplejía. A los 15 años, empezó a jugar al tenis de mesa: "Me enteré que se podía hacer ese deporte a través de un programa de televisión", cuenta.

"El tenis de mesa es el deporte más inclusivo de todos porque puede jugarlo una persona con y sin discapacidad. La reglamentación prácticamente no tiene modificaciones y eso hace que sea un deporte de puertas abiertas", destaca.

"El deporte implica en mi vida cotidiana una responsabilidad, porque le doy y le di muchísimo de mi tiempo y, a su vez, es una pasión que me permitió desarrollarme como persona, como deportista, en mi país y en el mundo", contó el tenista que participó de los juegos paralímpicos de Londres, en el 2012; Río, en el 2016 y Tokio, en 2020.

Fuente: Telam

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