viernes 03 de abril de 2026 - Edición Nº2676

Fútbol Femenino | 1 abr 2026

Acoso, silencio y años de espera: ¿por qué las jugadoras no fueron escuchadas a tiempo?

El fútbol argentino vuelve a quedar en el centro de la escena, esta vez por una grave denuncia que trasciende lo deportivo. Cinco futbolistas que integraron la Selección Argentina decidieron hablar públicamente y acusaron a su exentrenador, Diego Guacci, por situaciones de acoso sexual, abuso verbal y hostigamiento sostenido. Aunque los hechos no son recientes —ya habían sido denunciados en 2021 ante la FIFA—, el caso vuelve a tomar fuerza a partir de los testimonios directos de las jugadoras. Según explicaron, la investigación internacional fue cerrada por falta de pruebas y sin contemplar plenamente sus relatos, lo que dejó una fuerte sensación de desprotección.


Las jugadoras Luana Muñoz, Gabriela Garton, Aldana Cometti y Camila Gómez Ares —junto a una quinta denunciante que mantiene su identidad en reserva— describieron un ambiente atravesado por comentarios degradantes, insinuaciones y descalificaciones constantes.

Uno de los episodios más impactantes fue relatado por Gabriela Garton, exarquera del seleccionado, quien recordó una frase del entrenador tras una derrota: “¿Qué tengo que hacer para que jueguen bien? ¿Meterlas en la ducha y cogerlas…?”. Según su testimonio, no se trató de un hecho aislado. También aseguró haber recibido comentarios como: “Sos como todas las demás, capaz de bajarte los pantalones para estar en la selección”.

Las denunciantes coinciden en que este tipo de expresiones formaban parte de un trato habitual, que incluía referencias al cuerpo, insinuaciones y cuestionamientos vinculados al género y la orientación sexual.

El testimonio más grave corresponde a una jugadora que prefirió resguardar su identidad. Según relató, fue acosada durante meses y en una videollamada el entrenador se mostró en ropa interior en una situación de connotación sexual, además de pedirle fotos íntimas. Ante su negativa, la respuesta fue: “Es la primera vez que me dicen que no… vos me ponés así”.

Las consecuencias de este contexto también impactaron en lo deportivo. Muñoz señaló que, al incorporarse a River, le llamó la atención la salida de varias jugadoras del plantel, situación que con el tiempo logró comprender.

Por su parte, Aldana Cometti expresó su frustración por la falta de avances en la causa y la sensación compartida entre las denunciantes de no haber sido escuchadas.

Durante años, el silencio estuvo marcado por el temor a represalias y a perder oportunidades dentro del fútbol. Hoy, las jugadoras decidieron romper con esa dinámica y buscan que la Justicia argentina intervenga.

El caso vuelve a exponer problemáticas estructurales en el fútbol femenino y reabre el debate sobre la necesidad de garantizar entornos seguros y mecanismos efectivos de denuncia dentro del deporte.

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