martes 03 de febrero de 2026 - Edición Nº2617

Hockey | 29 ene 2026

Selección Argentina

Otro emblema que se va del hockey argentino: von der Heyde jugará para Alemania. ¿Conductas recurrentes o impericia dirigencial?

El hockey argentino vuelve a sacudirse sobre sus cimientos. La confirmación de que Lucina “Luchi” von der Heyde dejó definitivamente Las Leonas para representar a la selección de Alemania no es solo una noticia deportiva: es una señal de alarma. Una jugadora elegida como la mejor Sub-23 del mundo en 2018, formada en el semillero argentino y símbolo de una generación, hoy vestirá otra camiseta. Y lo mismo ocurrió con Gonzalo Peillat, estrella de Los Leones, en su momento. ¿Qué está pasando para que nuestras figuras elijan irse? 


La salida de “Luchi” no ocurre en el vacío. Vive en Mannheim desde 2018, es figura en la Bundesliga y su decisión expone una incompatibilidad cada vez más evidente: el modelo centralizado de la Confederación Argentina de Hockey (CAH), que exige una presencia casi permanente en Buenos Aires, choca de frente con la realidad profesional de quienes construyen su carrera en Europa. ¿Es razonable seguir exigiendo ese esquema en un hockey cada vez más globalizado? ¿O el problema es la falta de flexibilidad dirigencial para adaptarse a los nuevos tiempos?

El vínculo de von der Heyde con el seleccionado femenino tuvo idas y vueltas desde 2019: primero, una salida por salud mental antes de los Panamericanos de Lima; luego, la ausencia de convocatorias tras los Juegos Olímpicos de París 2024 bajo la conducción de Fernando Ferrara. Pasaron más de tres años desde su último partido oficial con Argentina, y la reglamentación de la FIH habilitó el cambio de nacionalidad deportiva sin trabas. Pero la pregunta de fondo no es reglamentaria, sino política y deportiva: ¿cómo se deja ir a una de las mejores jugadoras del mundo sin encontrar un punto de acuerdo?

El antecedente de Gonzalo Peillat vuelve a instalarse como espejo incómodo. Campeón olímpico en Río 2016, emblema de Los Leones, hoy referente de Alemania. Su relato fue contundente y doloroso: habló de privilegios, de internas, de un equipo “quebrado”, de intentos por cambiar cosas que no prosperaron. ¿Cuántos jugadores y jugadoras más se quedaron solos antes de dar un paso al costado?

El hockey argentino sigue produciendo talento de élite, pero pierde capital simbólico y deportivo a manos de otras potencias. No se trata de cuestionar decisiones personales, sino de revisar un sistema que parece expulsar a quienes no encajan en estructuras rígidas o se animan a incomodar.

La salida de Lucina von der Heyde duele. Como dolió la de Peillat. Y quizás lo más preocupante no sea que Alemania gane jugadores, sino que Argentina siga perdiendo preguntas sin responder.

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