En este barrio se encuentra el Club Social y Deportivo Playón de Retiro, una institución que tuvo su origen en 2016 a partir de la recuperación de una cancha pública. La iniciativa surgió por impulso de familias del barrio y organizaciones sociales, que buscaban generar un espacio de contención para niños, niñas y adolescentes. Con el tiempo, el proyecto consolidó una identidad propia: los y las participantes eligieron el nombre, los colores, el escudo y construyeron símbolos colectivos que fortalecieron el sentido de pertenencia.
Actualmente, el Club Playón funciona como una asociación civil que promueve la formación deportiva y pedagógica a través del fútbol, con categorías infantiles, juveniles y mayores, en ramas masculinas, femeninas y mixtas. El espacio reúne a más de cien chicos y chicas de entre 4 y 25 años, y cuenta con un equipo integrado por coordinadores, docentes, profesionales, asistentes y cocineras. Además del entrenamiento deportivo, se desarrollan clases de apoyo escolar, meriendas compartidas y actividades recreativas y culturales, aunque el sostenimiento del club se ve condicionado por la falta de recursos y la ausencia de un espacio propio.
Otro de los espacios destacados de Retiro es el Club Padre Carlos Mugica, fundado en 2015 y vinculado a la Parroquia Cristo Obrero. El club nació como respuesta a problemáticas sociales del barrio, con el objetivo de prevenir adicciones y situaciones de violencia mediante el deporte y la educación. Entre sus propuestas se incluyen fútbol, futsal y hockey, tanto en categorías infantiles como de mayores, además de un merendero, apoyo escolar en distintos niveles y un programa de acompañamiento a jóvenes que cursan estudios terciarios y universitarios.
Por último, el Club Social y Deportivo Unión, creado el 9 de julio de 2015, desarrolla sus actividades en el Barrio 31-31 bis de Retiro. Su trabajo se centra en el fútbol masculino y femenino como herramienta de inclusión social. El funcionamiento del club se sostiene principalmente con el esfuerzo voluntario de profesores y el acompañamiento de las familias, en un contexto de escaso apoyo institucional. Al igual que otros clubes del barrio, enfrenta dificultades económicas que condicionan su crecimiento y continuidad, pero mantiene su rol como espacio de referencia para la comunidad.
Fuente: Nota al Pie