Otros | 10 dic 2025
Futbol
Un Orgullo que expone las grietas culturales del Mundial
El sorteo del Mundial 2026 dejó una situación tan inesperada como polémica: un partido programado en Seattle para la Semana del Orgullo LGBTQ+ —una fecha elegida mucho antes de conocer a los equipos— terminó asignando a Egipto e Irán como protagonistas, dos países donde la homosexualidad es ilegal. Lo que buscaba ser un gesto de visibilidad y celebración para la comunidad LGBTQ+ quedó, de un momento a otro, envuelto en una fuerte paradoja.
La ciudad anfitriona había decidido utilizar la plataforma del Mundial para impulsar un mensaje inclusivo, con el apoyo del Comité Organizador y de la FIFA. El Lumen Field fue seleccionado especialmente para ese día y la iniciativa estaba pensada para que el evento deportivo coincidiera con uno de los símbolos más relevantes del movimiento por la diversidad.
Pero el azar del sorteo desafió esa planificación. El 26 de junio, por la tercera fecha del Grupo G, Egipto e Irán deberán enfrentar una atmósfera totalmente opuesta a las normativas vigentes en sus países, donde las relaciones entre personas del mismo sexo siguen siendo perseguidas y castigadas.
Figuras como Mohamed Salah se verán obligadas a competir en un entorno que reivindica aquello que sus propias naciones prohíben.
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