Discapacidad | 12 abr 2025
Escalada
Jordi Cruz, escalador de sueños imposibles
A sus 46 años, el español Jordi Cruz convive desde hace siete con la enfermedad de Parkinson. Su objetivo no es solo personal, sino colectivo: quiere visibilizar que esta enfermedad no es exclusiva de personas mayores "que tiemblan", como suele creerse, y motivar a quienes la padecen a mantenerse activos y practicar deporte.
Aunque practica escalada desde hace más de dos décadas, Jordi ha encontrado en este deporte no solo una vía de entretenimiento, sino también una herramienta terapéutica clave para su condición. Ahora, su desafío es aún mayor: quiere convertirse en la primera persona con Parkinson en competir en una disciplina individual en unos Juegos Paralímpicos, concretamente en Los Ángeles 2028. "Debo tener en cuenta que mi cuerpo se va deteriorando con el tiempo. Yo no soy el mismo que el del año pasado, así que debo estar en las mejores condiciones posibles para llegar a los Juegos", explica.
Medallas para inspirar, no para conservar
Desde que comenzó su preparación en septiembre, Jordi ha acumulado varios trofeos y medallas, pero ha decidido no conservar ninguno de ellos. “No quiero ninguna medalla, las voy a donar", afirma convencido. La primera que ganó, en la Copa de España, la entregó a la Asociación de Parkinson de Madrid para motivar a las personas recién diagnosticadas. La próxima, si la consigue, la donará al departamento de Neurología del Hospital de Torrejón de Ardoz, donde lleva su tratamiento.
Compitiendo en un "cajón desastre"
Jordi forma parte del Equipo de Paraescalada Madrileño de la Federación Madrileña de Montaña, donde compite no solo con personas que tienen Parkinson, sino también con escaladores ciegos, amputados, o personas con enfermedades como esclerosis múltiple o espina bífida.
Dependiendo de la discapacidad, los deportistas se agrupan en diferentes categorías para garantizar condiciones de competencia justas. Jordi compite en la categoría RP (Range of Power), orientada a quienes tienen limitaciones de movilidad en brazos o piernas. Dentro de esta categoría, él se encuentra en la subdivisión RP2, que agrupa a personas con limitaciones en dos articulaciones —en su caso, las del lado derecho.
“Compito con personas que han tenido accidentes de tráfico, con esclerosis múltiple, espina bífida o cáncer. Es difícil de gestionar emocionalmente, porque no me puedo comparar con personas que tienen otras enfermedades. Por eso, gane o no gane, para mí la victoria no se mide en medallas", reflexiona Jordi.
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