sábado 20 de julio de 2024 - Edición Nº2054

Ajedrez | 23 jun 2023

Víctor no le teme a la oscuridad: ajedrecista no vidente de San Luis es campeón provincial y ejemplo para muchos

Víctor Chavero es oriundo de la ciudad de Villa Mercedes en San Luis, tiene 55 años y es no vidente como consecuencia de una diabetes (tipo II) que le impidió cumplir con sus proyectos de joven. Pero lejos de ‘caerse’ le dio un giro a su vida, y hoy habla de su discapacidad como una prueba que supo sortear gracias al apoyo de sus hijos, el ajedrez y la poesía.


Le diagnosticaron diabetes  a sus 21 años cuando cursaba la carrera de Abogacía, en la Universidad. Después fue trasplantado de riñones y páncreas. A sus 43 años, perdió su pierna izquierda a la vez que perdió por completo su vista. No niega haber transitado por una depresión, pero destaca la fuerza que le dieron sus hijos.

Según contó, le gustaba andar en moto, bailar y caminar largas distancias, y ahora, con su condición, cambió todo aquello por el ajedrez y la escritura. De hecho, es campeón provincial de ajedrez adaptado y participó en certámenes nacionales e internacionales en este deporte, además de incursionar en la prosa al punto que desea publicar su propio libro de poesías.

Fue como que de repente nos apagaran la luz y tuviéramos que encontrar la salida, saber cómo servir un café o lo que fuera, eso y muchas otras cosas más, como movilizarte”, comentó.

¿CÓMO JUEGA AL AJEDREZ?

Víctor forma parte de ACUA (Ajedrecistas ciegos unidos de Argentina), y se encarga bien de transmitir a las personas que “todos pueden jugar”.

“Puedo jugar con cualquier persona, porque lo único que debe conocer son las coordenadas del tablero. Yo puedo saber sus movimientos porque el contrincante debe decir cómo jugó”, remarcó a Diario La República en una publicación en el 2021.

Y aclaró al medio: Es como la conocida batalla naval que uno decía por ejemplo A 5; acá es igual. Cada peón tiene un nombre y debe decir ‘Félix 6′, o el que mueva. Las piezas se diferencian por sus características, las negras en la parte superior tienen un relieve como un ‘clavito’ y además son un poquito más grandes que las blancas, así sea un milímetro. Ya nosotros estamos muy acostumbrados al tacto, entonces lo diferenciamos rápidamente”.

GRACIAS A LA PANDEMIA  SE ADAPTÓ A LA TECNOLOGÍA

La pandemia nos prohibió que hagamos encuentros como hacíamos antes, entonces tuvimos que adaptarnos a jugar virtualmente. Tengo mi computadora que también tiene un asistente que habla en cada click, y para las partidas hay plataformas. Es ingresar y jugar nada más”, sostuvo.

Además, como Víctor pertenece al Centro de Día Newen donde aprendió a jugar este deporte, ahora enseña y arbitra los encuentros y pertenece a la Federación Internacional de Ajedrez hace algunos años. Esto le permitió, según comentó, estar en contacto con personas de otros países del mundo, comunicarse con otros y hablar inglés más fluido.

Fuente: Via Pais

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