sábado 20 de julio de 2024 - Edición Nº2054

Uruguay | 25 abr 2022

Sebastián Abdala, el jugador rioplatense que se metió en la historia del Colegio Aleman de Uruguay

El Colegio Alemán de Montevideo es el más ganador de la liga uruguaya de handball y hace años que no baja de los primeros puestos. Sebastián Abdala, ex jugador de Mitre y Ballester en Argentina, es uno de los referentes del plantel superior que en 2021 se consagró campeón. En diálogo con Rugido Sagrado habló sobre este formidable presente y las diferencias con Argentina.


La liga uruguaya de handball tiene muchos tintes de amateurismo puro en largos años de vida. La escasa cantidad de equipos, jugadores e infraestructura produce únicamente campeones repetitivos y un crecimiento casi nulo como deporte en dicho país. Del otro lado del charco, la competencia argentina le “gana por goleada” en muchos aspectos, a tal punto que, al momento de disputar torneos internacionales, siempre hay una gran diferencia entre uno y otro.

El Colegio Alemán de Montevideo es el más ganador de la historia del handball. De ahí salen constantemente jugadores que representan a la Selección Nacional y, solamente un puñado, prueba suerte en el extranjero. Dentro de este marco amateur se encuentra Sebastián Abdala, uruguayo que jugó durante varios años en la liga argentina representando a SAG Ballester y Mitre.

Nuestra liga es totalmente distinta. En Uruguay, la escuela de handball te dice que lo importante es la defensa; en cambio, en Argentina, es ‘ganar por un gol más’. Además, hay muchísima diferencia entre equipos, que tienen que ver con la cantidad de jugadores que practican la actividad, los conocimientos dispares entre entrenadores y la técnica misma; por ejemplo, acá pocos tiran con rosca; allá todo el tiempo lo hacen y lo aprenden desde chicos”, contó Sebastián Abdala sobre la cruel realidad deportiva que vive su país.

El Colegio Alemán, que tiene la mejor cancha del país por lejos, es el último campeón y, justamente, en el 2021 cosechó su titulo 20 en la liga mayor. La semifinal fue contra Scuola Italiana, el otro equipo destacado del país, al tiempo que la final se dio contra Pontevedrés, una institución en pleno crecimiento que comenzó a meterse en la discusión recientemente.

El 90% de los que juegan en Alemán son del club; de pronto en Argentina, San Fernando (ex UnLu), por ejemplo, ha tenido la chance de reclutar otros jugadores”, señaló el jugador, que se mudó al país vecino apenas arrancó la cuarentena dictaminada por Alberto Fernández. Y sobre las herramientas para crecer en la actividad aportó: “Falta mucha infraestructura, ya que te cambia el nivel del juego. La cantidad de jugadores también es clave, pero hasta que no haya una iniciativa en escuelas del país, será muy difícil”.

Sebastián Abdala vivió en Argentina durante un buen puñado de años. Dentro del handball compitió en Liga de Honor con SAG Ballester y Mitre. En ambos fue considerado referente de los planteles producto de su experiencia y carisma, y en su último club, precisamente, lo echan de menos. “Las jornadas familieras en el club es lo que más extraño, aspecto que acá no se da. De pronto jugaba y veía en la tribuna a la familia de cada uno de los jugadores y, luego del partido, nos juntábamos a comer. Además, la unión entre los planteles masculinos y femeninos era increíble”, se sinceró en diálogo con Rugido Sagrado.

El jugador uruguayo, por último, habló sobre el Panamericano de Clubes que jugara su equipo en el mes de mayo en Buenos Aires, puntualmente en la cancha de Ballester: “Van a ser 9 clubes repartidos en 3 grupos de 3, pero aun no está claro el sistema de clasificación, y habrá que ver quienes nos tocan; el sorteo es clave. El objetivo es ingresar como mejor segundo, que te permite además jugar más partidos. Estamos bien armados y mejor que en las últimas dos ediciones”.

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