
Otros | 1 mar 2022
Voley
Más efectos secundarios a raíz de la guerra: no habrá Mundial masculino de vóley en Rusia
La Federación Internacional de Vóleibol (FIVB) anunció este martes oficialmente que el Mundial masculino que debía jugarse entre el 26 de agosto y el 11 de septiembre de este año en Rusia queda suspendido a la espera de la definición de una nueva sede.
Como el Comité Olímpico Internacional (COI) y la FIFA, la Federación de Vóleibol tomó represalias contra Rusia por "la invasión militar a Ucrania" y decidió la remoción de la Federación rusa como organizador de Mundial previsto para este año.
"Tras la invasión militar de Rusia a Ucrania, la FIVB sigue muy preocupada por la situación cada vez mayor y por la seguridad del pueblo de Ucrania. El Consejo de Administración de la FIVB ha llegado a la conclusión de que sería imposible preparar y organizar los Campeonatos Mundiales en Rusia debido a la guerra en Ucrania", informó la entidad con sede en Lausana, Suiza.
El seleccionado argentino que dirige Marcelo Méndez -quien se encuentra dirigiendo el club polaco Asseco Resovia- está clasificado para el Mundial. El DT de la Selección medallista de bronce en los últimos Juegos Olímpicos les ofreció ayuda a los deportistas argentinos que escaparon de Ucrania hacia Polonia.
"La FIVB buscará naciones anfitrionas alternativas para garantizar que la familia mundial del vóleibol, incluidas las federaciones nacionales, los atletas, los oficiales y los fanáticos, se sientan seguros y orgullosos de participar en un festival deportivo alegre y pacífico", concluyó la Federación, que no suspendió a los seleccionados.
El Mundial 2022 femenino, para el que Las Panteras están clasificadas, se llevará a cabo en las sedes de Polonia y Países Bajos, a partir del 23 de septiembre.


Selección Argentina
Cuatro medallas en dos años: el exitoso ciclo de Juan Martín López

Tenis
Corina Morariu, la tenista que convirtió la adversidad en su mayor triunfo

Voley
Argentina saca pasaje a Filipinas con escala en Polonia

Emma Knobl y Azul Chiorazzo: historias que prueban que la doble carrera es posible
