domingo 17 de octubre de 2021 - Edición Nº1047

JJ. OO. | 2 sep 2021

Futbol para ciegos

Maxi Espinillo, de vender golosinas en los colectivos a tener un rendimiento galáctico en Los Murciélagos

Maximiliano Espinillo es la figura de los Murciélagos, la Selección Argentina de fútbol para ciegos, en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020. El cordobés trae consigo una historia de esfuerzo junto a su familia.


Antes de viajar a Japón, Espinillo dialogó con un medio cordobes y contó detalles: “Mis viejos eran vendedores ambulantes en el centro y nosotros vivíamos de eso. Empecé a laburar con ellos y, después, me fui a los colectivos. Es muy loco haber venido desde ahí y estar acá. Vendíamos pilas, relojes, un poco de todo. Yo laburaba con golosinas en los colectivos, chocolates, caramelos, alfajores. Trabajaba a la mañana, de 9 a 13 hs".

El delantero quedó ciego a los cuatro años por un desprendimiento de retina debido a un virus. "Se me hizo una presión ocular muy fuerte, me operaron y el nervio óptimo no aceptó la cirugía. Tengo un poquito de resto visual… luz, sombra, no alcanzo a distinguir colores, figuras. Sé cuándo es de día o de noche, pero nada más", relató. Fue a los cinco cuando comenzó a jugar al fútbol: "Le ponía una bolsa a la pelota, o agarraba una de plástico, la pinchaba y le metía piedras para que hiciera ruido".

En Tokio atraviesa un gran presente y es el autor de siete goles, a la espera de brillar en la gran final frente a Marruecos o Brasil. Uno de los goles los marcó con el sello de Messi, dejando en camino a cuatro rivales.

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