jueves 22 de octubre de 2020 - Edición Nº687

Futsal | 17 jul 2020

Graciela Lazaroff: “Estoy muy orgullosa de la gente que tenemos en el Club 3 de Febrero; no vemos la hora de volver a abrir"

La presidente del Club 3 de Febrero, Graciela Lazaroff, conversó con Rugido Sagrado sobre la difícil situación de la institución de San Martin en este aislamiento, los gestos de los socios para con los más necesitados, el rol del Estado Nacional con los clubes de barrio y el temor a la postpandemia.


Por: Alan Mineo
Entre los clubes más reconocidos y posicionados de San Martin se encuentra el que preside Graciela Lazaroff: 3 de Febrero. La institución, fundada en la década del ’30, presenta innumerables deportes con los cuales disfrutan todas las generaciones de la familia, como por ejemplo el básquet, la natación y el futsal. Sin embargo, sus puertas están cerradas producto de la cuarentena social, preventiva y obligatoria que vive el país.
 
Estamos todos agotados y con la incertidumbre de no saber cuándo se va a poder solucionar. Somos conscientes que tenemos que seguir con el aislamiento y tratar de cooperar de la mejor manera con los demás. En el club tenemos muchísima gente buena que se preocupa por el prójimo, y estamos orgullosos por esto en la comisión directiva. No vemos la hora de volver a abrir”, comenta la presidenta en diálogo con Rugido Sagrado.
 
El club cuenta actualmente con 11 empleados en planta permanente y profesores que dan clases de distintos deportes que facturan de acuerdo a los aranceles de los chicos. Los pagos correspondientes, hasta el momento, se pudieron cubrir, pero otros, lamentablemente, quedaron a un costado. “Pudimos acceder al ATP para pagarles el 50% de los sueldos, y el resto colaboramos entre todos. Sin embargo, entre servicios y cargas sociales estamos debiendo muchísima plata. Hoy estamos endeudados y esperamos más  ayuda del Estado Nacional”, acotó Graciela.
 
A su vez, el trabajo social que realizan tiene un enorme significado en tiempos de pandemia, ya que no solo se las ingenian para ayudar a los más necesitados, puertas adentro, sino también que lo hacen con las personas que se encuentran en situaciones vulnerables. Al respecto, la presidenta indica: “Donamos viandas de comida a merenderos, juntamos y repartimos ropa y cuando el municipio nos pide un espacio estamos abiertos y colaboramos. Estos gestos los hacen los socios, los no socios, los que juegan  futsal , básquet , otros deportes y  los padres, los que apoyan desde cualquier lado. Tenemos una gran familia”.
 
Las instalaciones del club están ubicadas en la calle Islas Malvinas 2681 de la localidad de San Andres, y miles de chicos y chicas practican los deportes que tiene en su arsenal. De hecho, muchos de ellos no solamente ingresan para practicar determinada actividad, sino que aprovechan el tiempo para formar amigos y compartir momentos.
 
Graciela Lazaroff, que también es presidenta de la Federación de Clubes de San Martin, habla de las reuniones que mantuvo con las esferas políticas para resolver distintas cuestiones y el rol del Estado Nacional para con los clubes de barrio: “Como aun no sabemos en qué condiciones vamos a volver a abrir, estamos teniendo varias comunicaciones con la Secretaria de Deportes de la Nación, con Diputados, Senadores, puesto que los clubes tienen una función social además de lo deportivo.  Han pasado los gobiernos y el Estado está en deuda con los clubes de barrio; no tenemos aun una legislación particular. Debe haber una inversión fuerte de parte de ellos, pero hasta el momento nos hemos arreglado entre nosotros. Nos tienen que tener más en cuenta”.
 
Por último, la máxima dirigente del Club 3 de Febrero analiza el día de mañana en su lugar de trabajo: “Tengo temor tanto en la cuestión sanitaria como en la económica. La mayoría de los espacios que tenemos son cerrados. Entonces, no sabemos cuántos deportistas por metro cuadrado para la práctica deportiva. Además, los chicos tienen el hábito de quedarse mucho tiempo en el club para disfrutar con sus amigos y toda su familia. No sabemos cómo va a funcionar el gimnasio tampoco. Por el lado económico también va a ser complicado, ya que vamos a tener que comprar muchos elementos de higiene y seguridad que no son baratos, como la pistola para medir temperatura o las alfombras sanitizantes. Estamos ansiosos por volver, pero con las medidas adecuadas”.
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